Mi parto (Parte I)

En el post anterior os dije que me gustaría contar como fue mi parto, así que allá vamos!

Primero de todo, contaros que me pasé los 9 meses de embarazo pensando que el día del parto iba a ser tan malo como el día del parto de la mayor.

Tenía un miedo horroroso a que llegara el día. No ya por el dolor que sabía que iba a pasar, si no, por como me pudieran tratar y hacer que un día tan especial se convirtiera en una pesadilla.

Cuando me preguntan, siempre digo que todo empezó el día 24 de junio (si, el día de San Juan) y allí estaba yo en pleno centro de Alicante  “de hogueras”.

Por la tarde llevamos a la peque a una feria que hay cerca del puerto (encima del parking de canalejas) que por cierto si alguien es o va allí, que sepáis que es super barata, más que las ferias normales que ponen en días señalados y está todo el año!

Sigo que me enrollo! 😉

Esa noche cenando ya empecé a “notarme rara”, no era dolor lo que sentía en realidad no sé muy bien que sentía jjj solamente sé que tenía una necesidad enorme de andar y andar… Quise terminar antes que nadie la cena y levantarme ya que no podía estar sentada.

Esa noche al llegar a casa (demasiado tarde) tuve alguna contracción y estas ya dolían no eran contracciones de preparación. Como no iban a más yo seguía durmiendo y tan feliz.

Día 25:

Nada más despertarme ya empecé a notarme igual que el día anterior y algo en mi me decía (ahora soy la pitonisa Lola) que el momento estaba muy pero que muy cerca. Bajé al salón donde estaba mi marido y le dije: – Cari, creo que hoy me pondré de parto. El pobre puso cara de susto y me dijo que qué hacia, que si íbamos ya al hospital… que exagerado es!

Pasé toooodo el día con contracciones que iban de los 10 minutos a los 20. Fue muy desesperante!

Yo sabía que eran contracciones de parto (me dolían bastante) pero no terminaba de arrancar para decir estamos de parto!

Eran lo que se dice pródromos de parto (no son contracciones de parto, se pueden diferenciar porque duran entre 15-20 segundos y paran si nos movemos o cambiamos de posición).


Las contracciones empezaron a ser dolorosas en la zona del utero, más tarde el dolor pasaba a la zona baja de la espalda y ya en los últimos momentos el dolor irradiaba a las caderas.


Terminé todo lo que me quedaba por preparar. Si, la maleta del hospital 🙂

Dejé también lista la maleta de la peque para esos días que se quedaría con los abuelos, dejé comida y agua para Pepa como si me fuera un mes y ordené un poco la casa para que cuando volviéramos no se me cayera el mundo encima.

Pude dormir 1 hora de siesta ya que las contracciones en ese rato cesaron un poco (menos mal! es lo único que dormí en 48h) y ya a ultima hora del día las contracciones y el dolor empezaron a ir a más.

Día 26:

A las 04:30 de la madrugada me noté “algo” y fuí al baño, era el tapón mucoso. Bien! no me iba a quedar con las ganas de saber que era el dichoso tapón (en mi anterior embarazo ni lo vi).

A las 06:50 ya no aguantaba más y desperté a mi marido.

07:00h rompí aguas! eran claras, no había que salir corriendo, podía desayunar e ir tranquila. Las contracciones ya eran cada 5 minutos.

Como en mi anterior parto tampoco rompí aguas, me esperaba algo así como en las películas americanas (vamos, formar un río en casa) pero nada más lejos de la realidad…

08:00 Dejamos a la peque en la guardería y nos fuimos al hospital. Las contracciones eran cada 3 minutos. Aun recuerdo lo que me costó ir desde el coche hasta la puerta de urgencias!

Rapido me pasaron para verme y efectivamente había roto aguas y estaba de 3cm.

Y diréis que bien ya estabas de 3… pero yo solo sabia preguntar: ¿¿¡¡¡Sólo 3 centímetros!!!?? con los dolores que estaba pasando después de toda una noche con contracciones y a eso sumándole que ya estaba de un centímetro semanas atrás, eso quería decir que solo había dilatado 2 centímetros en no sé… 5 horas?

Tengo que reconocer que en ese momento me desesperé un poco ya que pensaba que tenía que ser más rápido (recordemos que en mi anterior parto no pasé por todo esto).

Las contracciones ya eran tan seguidas y tan dolorosas que tenia que decirle a la ginecóloga que esperara para explorarme o a la auxiliar que esperara a que se me pasara para poder seguir caminando.

En ese momento yo ya quería la epidural pero tendría que esperar a estar de 4 centímetros y esperar los resultados de la analítica. Ay, con lo que me estaba doliendo!!!

Creo que esto se está alargando demasiado… en el siguiente post os sigo contando!!!

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