Ya soy “Bimadre”! Mi nueva maternidad

Buenas a tod@s!!!

Después de unos meses de “desconexión” estoy de vuelta! Estoy alucinando de haber podido sacar un ratito para poder ponerme con el blog…

Y si, como bien dice el post, ya soy bimadre!!! Hace exactamente un mes que llegó al mundo Alejandro.

Guau! Aun hay días que no me lo creo. Miro esa carita y me pregunto si de verdad es mío? Si algo tan bonito ha salido de mi…

Esta maternidad está siendo totalmente distinta, quizás sea la experiencia pero estoy llevándola de otra manera, me explico:

Empezando por el parto en el que supe mantenerme en todo momento y no perder el control como me pasó con el primero. Siguiendo por la lactancia que con mi hija buscaba la primera excusa para decir “no puedo, quiero darle biberón” y ahora no hay quien me quite a mi mi lactancia materna! Y terminando por la infinita paciencia que estoy teniendo últimamente. Cuidar de un bebé y atender todas sus necesidades con una niña de 3 años con unos celos de miedo es más complicado de lo que parece.

Está siendo algo duro no os voy a mentir. Descanso muy poco (que os voy a contar)  el mundo sigue y hay que seguir con él… mi problema es que quiero abarcar con todo como antes de ser madre, y no puedo.

Hay una diferencia enorme entre el primer hijo y el segundo (creo que se merecería un post entero solo este tema).

Ahora entiendo eso de “el segundo se cria solo”. Con el primero todos son miedo e inseguridades. No sabes si lo estas haciendo bien o mal y te preocupa hasta el ruidito que hace al respirar… con el segundo, eres toda una experta en la materia. Ya sabes que la caca es amarilla debido a la lactancia materna y por supuesto sabes que esos ruiditos que hace al respirar son totalmente normales… por no mencionar lo de ir cada dos minutos  a ver si sigue respirando 😉

Por otro lado, esos miedos que contaba unos posts atrás (leer aquí) en los que me asustaba no “sentir” lo mismo por el nuevo bebé que lo que sentí por la niña, han quedado en el olvido! Ahora, entiendo eso de: El amor se multiplica, no se quiere a uno más que a otro.

Puedo estar agotada, dormir una media de 5 horas al día, no tener tiempo a veces ni de maquillarme, ir vestida “malamente” ya que la mitad de mi ropa aun no me viene y la otra mitad no es apta para la lactancia, y un sin fin de cosas… pero no cambiaría nada de lo que estoy viviendo en estos momentos.

Aun me queda mucho por vivir con este pequeñín, igual en unas semanas digo que no puedo más… pero por ahora, quiero vivirlo todo al máximo y grabar cada minuto en mi memoria.

La maternidad como bien sabemos es maravillosa y desgraciadamente nuestros hijos crecen a una velocidad de vértigo!

 

Me gustaría en el próximo post contaros como fue mi parto, por fin puedo decir que tuve un parto respetado!!!

 

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